“Fútbol y Arte. Esa misma emoción” rumbo al mundial 2026

Publicado: agosto 15, 2025

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Durante marzo, el Museo Jumex presenta una exposición de arte contemporáneo que coloca al deporte más popular del mundo dentro del panorama artístico actual y lo transforma en un punto de reflexión cultural y social. Te presentamos “Fútbol y Arte. Esa misma emoción”.

Rumbo al Mundial 2026, la muestra invita a mirar más allá del juego. Aquí, el fútbol se entiende como un fenómeno cultural, un sistema capaz de construir identidades colectivas, activar memorias y provocar emociones profundas que atraviesan generaciones.

Fotografías: Diego Torres

Desde su apertura en 2013, el Museo Jumex se ha consolidado como una de las instituciones clave del arte contemporáneo en México. Más que un espacio expositivo, funciona como un laboratorio de investigación y pensamiento crítico, con el objetivo de acercar el arte a públicos diversos y ampliar las formas de entenderlo.

Al tomar un elemento profundamente arraigado en la cultura popular, “Fútbol y Arte. Esa misma emoción” abre un diálogo con nuevas audiencias: aquellas que viven el fútbol como una experiencia. El museo se convierte así en un punto de encuentro donde la emoción colectiva encuentra un nuevo lenguaje visual.

A través de pinturasesculturasinstalacionesfotografías y video, la exhibición propone un recorrido que transita entre lo histórico y lo contemporáneo, lo personal y lo social. Reúne cerca de 100 obras de 60 artistas de 13 países, entre ellos MéxicoEstados UnidosSudáfricaFrancia y Japón, construyendo una mirada amplia sobre el imaginario del fútbol.

Las obras abordan temas como géneroidentidadcomunidad y pertenencia, revelando cómo el fútbol refleja las dinámicas sociales del mundo actual y su capacidad para generar vínculos emocionales duraderos.

La identidad visual de la exposición fue desarrollada por Clotilde Jiménez, quien creó collages inspirados en la energía gráfica del fútbol: colores intensos, cuerpos en movimiento y referencias al juego que dialogan con el lenguaje del arte contemporáneo.

En medio del fenómeno global del fútbol, “Fútbol y Arte. Esa misma emoción” propone una pausa para observar todo lo que atraviesa al deporte: cuerposrelatosemociones y comunidades. Descubre una exposición que celebra la estética del fútbol, así como su poder para conectarconstruir y reunir experiencias humanas compartidas.

P. https://www.fundacionjumex.org/

París, la primera ciudad en iluminar las noches de Europa

Publicado: agosto 15, 2025

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Todas las personas conocemos París. Es una afirmación que muchos calificarían de, por lo menos, equivocada y, en el peor de los casos, un disparate. Sin embargo, París se erige en lo más profundo de nuestro cerebro como un concepto abstracto, un sueño que todos hemos tenido alguna vez. Sabemos de sus cafés, de su historia, sus museos, su ambiente propicio para el amor, sus calles bajo la lluvia… Todos conocemos París. De ahí que cuando alguien menciona “la ciudad de las luces” sabemos de qué hablan. Por ello, ahora que estamos instalados en el mes del amor, queremos compartir con ustedes el origen del apodo más famoso de la bella capital francesa: la ville lumière.

Fotografías: Diego Torres

Una afortunada, pero errónea, suposición

Es bien sabido que históricamente París ha sido uno de los focos académicos, científicos y culturales más importantes de Europa desde tiempos medievales. Ya en 1500, la ciudad era uno de los centros góticos y renacentistas reconocidos de la época, solo precedido por la misma Constantinopla, y contaba con casi 185 mil parisinos, un número considerable de habitantes en comparación con otras ciudades europeas. 

Además, dado que tenía una de las universidades más antiguas de Europa, La Sorbona, fue hogar de pensadores ilustres, como Tomás de Aquino, Descartes y Voltaire. Este hecho ha llevado a pensar a muchos que el apelativo de “ciudad de las luces” se debe a su gran prominencia en periodos históricos como lo es el Renacimiento y la Ilustración. Esta idea se adapta a las circunstancias intelectuales de París, sin embargo, no es esa la razón por la que le llamamos así. 

Un lúgubre y peligroso pasado 

Si nos remontamos al momento en que se instauraron las antiguas ciudades europeas, la imagen es muy diferente a como son ahora. No había drenaje, ni pavimento; las calles eran tan solo angostos caminos llenos de hoyos y lodo; y, por supuesto, no había luz eléctrica, por lo que las noches solían empezar desde que el sol se apagaba en el horizonte. Por ello, y para desgracia de sus habitantes, las noches solían ser peligrosas, ya que los malhechores aprovechaban este momento del día para cometer toda clase de crímenes. 

Debido a esta problemática, en 1667, Gilbert Nicolas de la Reynie, el prefecto de la policía parisina, implementó un sistema que cambiaría la historia para siempre: el primer alumbrado público. Para ello, mandó instalar 2700 linternas en las casi 900 calles de las que constaba la ciudad. Al ver en otras ciudades el éxito de este sistema, se fue replicando en el resto de Europa.

Y a nosotros no nos queda más que imaginar que gracias a este detalle pragmático es que los amantes de hoy en día pueden caminar seguros y envueltos en el ambiente romántico que les brindan las luces de París.

Israel González Élan: entre lo visible y lo invisible

Publicado: agosto 15, 2025

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El artista mexicano Israel González Élan entiende lo visual como un punto de encuentro entre el pensamiento, la forma y la percepción. Su obra propone un diálogo constante con sistemas simbólicos que atraviesan distintas culturas y momentos históricos, convirtiendo cada pieza en un espacio de reflexión donde lo visible y lo invisible se conectan.

Fotografías: Diego Torres

Su práctica parte de una formación en diseño gráfico y comunicación visual, y se alimenta de una investigación continua sobre la relación entre el ser humano y el cosmos. Desde ahí, el arte aparece como una herramienta para representar vínculos profundos, casi intuitivos, que van más allá de lo que vemos a simple vista y nos invitan a reconectar con otras capas de la realidad.

La obra de Israel González Élan se construye desde una práctica multidisciplinaria que combina pinturatécnicas digitalesserigrafíaestampa y collage. A través de estructuras geométricas, ritmos visuales y exploraciones cromáticas, el azul ultramarino se vuelve un elemento constante, ligado al mar, al inconsciente y al cielo como espacio abierto.

En el plano conceptual, su trabajo dialoga con ideas de la alquimia, la metafísica y distintas tradiciones esotéricas, que funcionan como referencias para dar forma a sus composiciones. Sus piezas se presentan como superficies vivas, donde símbolos y signos se relacionan con estados de conciencia y percepción, invitando a una lectura más lenta y contemplativa.

La obra de Israel González Élan ha sido exhibida en galerías y espacios institucionales de MéxicoEuropa y Estados Unidos, con participaciones en la Biennale di Venezia, así como exposiciones en ParísMadridCiudad de México y Nueva York. Su presencia constante en publicaciones especializadas y proyectos curatoriales refuerza una práctica que sigue creciendo dentro del arte contemporáneo internacional.

Ramsés Ruiz: el cuerpo como relato

Publicado: agosto 15, 2025

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El discurso plástico de Ramsés Ruiz parte de un estudio detallado de la figura humana como fuente narrativa. Igualmente, explora los límites de los materiales tradicionales para dotarlos de nuevas lecturas, donde cada pieza invita a la reflexión sobre la vulnerabilidad, la identidad y el deseo, emociones que él reconoce universales. En sus propias palabras: “El cuerpo es materia permanente de estudio. Aún hoy, no lo conozco bien. Hago aproximaciones, tanteos”. Con la intención de entender su universo, el artista nos sumerge en lo que lo mueve a crear.

Fotografías: Diego Torres

¿Cómo dictan las diferentes técnicas que empleas tu proceso creativo?
Cada una de mis piezas responde a una etapa creativa, a ciertas capacidades y conocimientos de técnicas y materiales, a inquietudes y estados de ánimo. Me gusta sospechar que esos dictados no necesariamente los determino yo, sino que puede ser que la pieza me llame a mí para darle volumen.

En un mundo saturado de imágenes, ¿qué te obsesiona al momento de trabajar una obra?
Mis obsesiones responden a mi mundo interior, a una compulsión por el perfeccionismo en detalles que para otros son irrelevantes. No me saturo de imágenes, mis obsesiones me saturan al grado de que me demoro en terminar ciertas piezas.


¿En qué consiste la tensión entre lo místico y lo visceral en tu obra?
En eso de no saber si yo solo soy un canal de creación de algo que me rebasa o el ejecutor de una ocurrencia. Esa tensión, creo, se resuelve en que muchas de mis piezas tienen un grado de comicidad, de humor. La risa, de cierta forma, es una manera de generar una especie de diálogo entre lo elevado y lo terrenal.


¿Qué has aprendido sobre ti mismo al crear, una y otra vez, pieles, gestos y fragmentos humanos?
Que estoy en permanente cambio, es decir, que no soy el mismo de ayer ni, mucho menos, el de hace algunos años. Como mis intereses no se concentran en lo teórico recurro a la experiencia directa cuando hago bosquejos y modelos. Con esto quiero decir que yo no suelo reflexionar sobre mis piezas y procesos creativos, sino que las propias piezas son mis reflexiones no solo del cuerpo, sino de todo aquello que llega a afectarme.


¿Cuál es el proceso que atraviesas al retratar la fragilidad humana, así como las emociones como el estrés y la soledad?
Conectarse con esas emociones, ver esa energía reflejada en el modelo. Y, con suerte, saber que quien observe mis piezas puede encontrar un reflejo de aquello que ha sentido con hondura en un momento de su vida.

¿Cómo equilibras la dualidad entre lo íntimo y lo universal, entendiendo la importancia autobiográfica de tus creaciones?
Como lo mencioné antes, a través del humor, de ciertas notas cómicas en mis piezas. Gestos de complicidad entre quien observa y quien hace observar.


¿En qué basas la selección de colores para una figura, una piel o una atmósfera?
En muchos de los casos, en cuestiones de tradición escultórica, me refiero a la paleta de colores que ofrece el mármol y la cerámica. Esto involucra una certeza: confiar en que el detalle en los volúmenes es capaz de irradiar una o varias emociones, además de las propias reflexiones que me planteo.


¿Cómo dialoga tu trabajo con las nociones contemporáneas de género, identidad y deseo?
Procuro, pese a los riesgos que esto involucra, plantearme una serie de emociones, gestos y tramas universalmente humanas.

¿Cómo ha influido tu contexto en la narrativa visual que construyes?
Supongo que mucho, pero de manera inconsciente. No pienso en modas, en tendencias, en discursos actuales, pero, sin quererlo, aparecen ahí como claves de que soy hijo de un contexto y circunstancia.

En una época donde el arte se consume con avidez, ¿cómo te enfrentas a la idea del tiempo en tu obra?
En que no aprecio el arte como mera mercancía de consumo, sino como objeto de contemplación.

P. https://www.ramsesruiz.com/

IG. ramses.ruiz.escultor